
Mi primera presentación de teatro fue el día de ayer, jueves, a las 5 y media de la tarde aproximadamente... pero todo comenzó mucho antes.
El día miercoles fuimos los tres pseudoactores que nos presentaríamos el día jueves, a probar vestuario, la verdad es que fuimos dos, ya que la otra chica no llegó, por razones que desconozco y que a decir verdad, no son de gran importancia para este relato. La profesora nos entregó tul, para que adornásemos nuestros trajes de representación, que más bien sería nuestra propia ropa, con algo de magia, que cada uno escogería y sentiría.
Día jueves en la mañana, me levanté con muchos ánimos, algo nerviosa, pero aun así, busqué todo lo que tenía que buscar, me duché, me vestí, almorcé temprano, mi mamá y mi hermana sabían que tenía que estar temprano, a las 3 y media de la tarde en "los artistas del acero", lugar que, hasta el momento, desconocía.
De pronto algo me estremece, de forma extraña, una sensación que jamás había experimentado, o tal vez si, pero no lo recordaba, comencé a pensar en todo lo que habíamos practicado, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, enfrentando mi horrible timidez, que no me deja expresar lo que siento, en el momento me puse a pensar en que todo podía fallar, la música del discurso de Salvador Allende, que yo interpretaría con mi cuerpo y expresiones faciales, porque de eso trataba mi actuación, si es que le podemos llamar actuación, era un expresión, pero en ella se guardaba todo un conocimiento acerca de mi misma, de mis emociones que por un semestre completo había experimentado, había buscado y afirmado. Entonces, no quise ir, me puse a llorar y no quise ir, un miedo horrible me aplastó, como si tratara de un enorme peso que caia encima mío, y lloré y lloré, hasta que tomé la desición real de no ir, antes era sólo una idea, pero en ese momento, a pesar de que mi mamá y mi hermana me decían que tenía que ser responsable, no lo podía hacer. Llamé a Palomo (un amigo que es compañero mío en teatro, por lo tanto íbamos a actuar juntos) y le dije que no iría, que no podía ir y como estaba llorando supo que algo más me pasaba; me dijo que era sólo miedo, que tenía que tranquilizarme, le dije que tendría que pensarlo que me dejara un rato. Pasó un momento y me llamó, me dijo que tenía que ir, y la profesora habló conmigo, personalmente, me dijo que fuera que si enfrentaba esto ahora sería como traspazar un umbral, que ella me esperaba, dije que si, dije que iría y corté.
Me fui a cambiar ropa, que estaba prácticamente lista, y salí con mi hermana, ella iba al terminal antes, para comprar un pasaje e irse a Valdivia y luego iría a lugar... Caminamos hacia "afuera" juntas ("afuera": desde nuestra casa hasta donde tomamos las micro) y nos pusimos a conversar y en ese momento me di cuenta que estos sentimientos de miedo habían nacido cuando yo, a la edad de 5 años, en primero básico, me había presentado en el colegio, Old MacDonald had a farm, que bailamos, y terminó nuestras presentación, cerraron las cortinas, el problema fue que las cerraron detrás de mi pareja y yo, y quedamos por un largo rato, según yo, en posición de que habíamos terminado la obra, pero mirando las caras de todos riendo, si, tal vez ellos reían de los dos niñitos pequeños que estaban ahí, haciendo el ridículo, pero yo los miraba y me sentía mal por todo lo que habíamos ensayado, etc. Bueno, mi hermana me decía que estuviera calmada, que todo saldría bien, si, si va a salir bien, dije yo.
Me subí a mi micro, nos despedimos por la ventana, me dirigía a mi terrible y temido destino, actuar adelante y enfrentar a mis mayores temores.
Llegué al lugar, pregunté a portero, me dijo que al final estaban "los de teatro" llegué, y ahí estaba, mi profesora, me abrazó, me dijo que todo iba a salir bien, que estuviera tranquila, nos maquillamos y vestimos, los tres. Fuimos a ensayar, todo salió bien, más que bien en el ensayo, de hecho vi, mientras ensayaba que dos de mis primos (Pia y Juanito) se equivocaron y pasaron a entrar al ensayo, pero se fueron, me dió risa, un poco de tranquilidad.
Ya estábamos listos, nos avisaron que se cantaría el himno nacional, luego el director de la Injuv hablaría y luego venía nuestra actuación.
Mi corazón estaba a más no poder, supongo que el de mis compañeros también, la profesora hizo ejercicios de relajación, nos abrazó y nos comunicó que iría a encargarse de la música de mi parte, el "discurso de la victoria".
Nos quedamos los tres solos, tan ridículamente vestidos para un día común y corriente, pero estabamos los tres, saltando, riéndonos, tratando de olvidar un poco, lo que se venía. Cuando nos iba a tocar, nos tomamos las manos, los tres, y gritamos "mierda, mierda, mierda" y me fui por detrás del escenario, hacia el lado izquierdo, yo entraría por ahí, los otros dos chicos se fueron hacia el lado derecho, nos miramos y perdimos. Luego los vi por delante, con cara de nervios, pero salimos, los tres a hacer lo que tantas veces habíamos imaginado.
Salió Palomo, como lo habíamos planeado, en primer lugar, hizo su espectáculo de un ente que se mata a el mismo para luego revivir, volvió atrás, la Vale hizo su parte generando una sensación de angustia, ya que pedía ayuda. Finalmente me tocaba a mi, pasé adelante, me senté en mi posición de inicio, esperando que comenzara la música, pero no comenzaba, pasó un rato más largo de lo que yo habría esperado, miré hacia atrás al palomo, miré hacia adelante, todo se volvía en cámara lenta, como en las películas, miraba hacia adelante, las luces no me dejaban ver, trataba de encontrar a la yoyi en el público, sabía su ubicación, ya que momentos antes le había ido a dejar mi cámara de video, pero no lo lograba, de pronto, se escucha la voz de mi profe diciendo que tendría que seguir con el acto, pero sin música, y yo no sentí enojo, ni pena, si no que sentí ganas de salir corriendo, en mi mente lo hice, pero comencé mi acto, el cual no tenía sentido sin el discurso de Allende de fondo. Finalicé, miré a mis compañeros, nos tomamos de las manos e hicimos una reverencia, salimos del escenario.
Cuando salí me puse a llorar, pero era de impotencia, de rabia, ya que la situación no había estado y no estaba en mis manos. Quise pensar que no servía para esto, que era complicado enfrentar otra vez esa sensación de fracaso, llegó la profe, mer abrazó, ella sabía todo lo que me había esforzado. Me dijo, si hubiesemos tenido otro repaldo de la música, yo dije que yo había llevado mi pendrive, con el tema, me ofreció la idea de hacer de nuevo mi presentación para que no nos fuéramos con el gusto amargo el boca, ya que teníamos que presentar lo que habíamos preparado, me dijo que lo pensara.
Salí a fumar, pensando, pero no sabía qué era peor, pero luego pensé que si lo hacía, nada podía ser peor, ya que era lo peor que me pudo pasar en la presentación. Entonces salió la profesora, y me dijo que ahora si sonaba bien y que si quería lo hacía, le dije que lo haría y fuimos, de nuevo nos presentaríamos al final del show, luego de que entregaran los diplomas y todas aquellas cosas que se deben hacer en este tipo de presentaciones.
Fuimos nuevamente detrás del escenario, alguien nos dice "acá están los de teatro, los llamamos para entregarles sus diplomas pero no estaban, ahora los van allamar", todo estaba conspirado jaja, no lo sé!. Nos llamaron a recibir los diplomas con un "ahora si están aquí" fuimos, nos tomamos la foto respectiva y volvimos detrás del escenario.
Finalmente, terminaba el discurso de la Vale, ya que a ella le tocó hablar, la profesora me había ofrecido a mi, pero no se por qué motivo se le había cruzado esa idea por su cerebro, dije que no, que ya estaba como sobrepasada con todo lo anterior... La vale dijo que presentaríamos nuevamente nuestra parte.
Salimos al escenario y me puse nuevamente en la misma posición en la cual, antes, no había sonado la música, dándome el pie inicial; de pronto miro las luces, miro hacia arriba, a la galería (podría decirse que era una galería o gladería?) y vi a la profe, con su dedo hacia arriba y con cara de : ahora todo está bien. Una sensación de felicidad, de tranquilidad, pero rapidamente me incorporé para poder entregar las sensaciones que yo había querido. Lo logramos, terminamos y esta vez si dimos las reverencias con ánimo dulce.
Salimos detrás del escenario, nos abrazamos y me sentí volando, la profe apareció, para decirme que cuando a uno le gustan más las cosas, más tiene que enfrentar obstáculos, para poder sentir que le gusta aun más.
Salí del lugar, para encontrarme con la Yoyi, la Pia, el Juanito y la Clau, El gabo, mi hermano, me había mandado mensaje al cel para que todo saliera bien, el Flavio también, los cuales leí al final.
Comprendí esos mensajes, y todo las suertes que me daban los demás, porque todo salió bien, tardó un poco, pero salió bien.
Como anécdota puedo decir que ese día estaba con mala suerte, hasta a mi diploma en vez de Paula Caballero, pusieron Paula Cabellero; la cámara no grabó, justo mi parte fome, pero si grabó la otra versión, ya bueno todo, todo no conspiró jaja, fue una exageración.
Lo que si es que esas caras del teatro tienen tanta, pero tanta razón.
ps: sé que es mierda mierda!! cuando se grita!! pero siempre soñé con decirlo tres veces y no quiero salir de mi error!!!


