sábado, 16 de julio de 2011

Lo logré!!!

Se terminó por fin todo… soy egresada de la Universidad de Concepción, Educadora Diferencial, (aunque todavía me falta la tesis, así que calidad de licenciada no tengo), pero esta etapa terminó.

Y me pasó algo mientras venía en la micro, una especie de Flash Back de todo lo que viví. Fueron momentos intensos todos los vividos en la universidad, en general, tantas cosas, tantas experiencias, tantas personas con las que conversé alguna vez, a las que escuché sus problemas, a los que conté lo míos, personas que llegaron a convertirse en grandes amigas, personas que después olvidaron amistades.

Tengo sentimientos extraños, opuestos o encontrados (como dicen), cierro los ojos y me veo, me veo riendo, llorando, estudiando, estudiando harto, que fue lo que más hice, obviamente, aunque no es tan obvio, otras personas no aprovechan el tiempo de la U. Pero me veo haciendo trabajos hasta tarde, no almorzando, esforzándome tanto, tratando de llegar a la hora (hasta el día de hoy no lo logro).

Veo a mis viejos, como cada vez se hicieron más viejitos, y los veo siempre conmigo, muchas veces criticándome, muchas veces discutiendo, pero muchas veces a mi lado, aguantándome y tratando de ayudarme, y a veces haciendo cosas tan grandes para mi, como recorrer librerías buscándome hojitas (mi mami), escuchándome. Que siento que jamás podré devolverles todo lo que han hecho por mi, son tantas cosas, que es un código que tenemos y que eso no se va a romper, termine las etapas que termine.

Me veo a mí misma, me miro y me siento bien de todo lo aprendido, de todo lo vivido, me siento orgullosa de haber sido capaz de lograrlo, de haber aguantado tantas cosas y superarlas, de haberme parado tantas veces cuando ya no podía más. Me siento con el corazón calentito de haber sido como soy y nunca cambiar mi forma de ser, siempre de una línea y sincera, aunque duela, aunque moleste. Siento tranquilidad por haber ayudado a quien tuve la oportunidad y por haberme acercado a la gente, por siempre saludar y dar una sonrisa.

El paso por mi carrera (la última jajaja), fue extraña y creo que al final compartí con todos los del curso, fue heavy en el sentido de siempre decir las cosas, de criticar lo que consideré injusto o equivocado y me trajo más de alguna “mala barra” de parte de las profesoras de mi propia carrera, pero al mismo tiempo sentí gran apoyo de profesores de otras especialidades, a los que si les gustaba mi forma de pensar y si valoraban mis modos de aprender. Conocí a mucha gente linda en mi curso, que me ayudaron en los momentos que debían ser y fueron desapareciendo a medida que la vida lo proponía. Aprendí muchas cosas, me desilusioné mucho de otras, llegué pensando en la educación de una forma y me fui triste, viendo al realidad de mi país, pero con muchas más fuerzas por querer que todo esto cambie, así que me uno a la fuerza docente del país y a seguir luchando por lo que cada año luchan.

Este semestre, particularmente, fue el más complejo que he vivido, lleno de altibajos, una de mis más grandes amigas me dio la espalda, me hizo sufrir y nos perdimos en el camino, eso me mantuvo en un estado negativo, de hecho me dejó fuera de la tesis a última hora, me costó acostumbrarme al ritmo de mi centro de práctica, ya que era todo lo contrario a mi forma de ser, lo odié, de hecho, todo se me hizo tan grande y yo tan pequeñita.

Pero también me pasaron cosas lindas, los niños con los que trabajé, me encariñé demasiado con todos, los amé, cada día me gustó estar con ellos, la tía Koté, fue una de las personitas que me alegró la vida en el semestre que pasó. Cada momento que compartimos, risas, llantos, penas, etc., todo fue más fácil con ella al lado.

También el hecho de contar con mis amigas reales, con esas amigas que quizás uno pelea más a diario, pero son las que están, mi Piñita, la Yoyi, la Pía, la Nanda, alivianaron mis momentos, me escucharon, me entendieron y me ayudaron mucho, estuvieron siempre y ahí, y todavía, en cada momento de mi vida. Y como lo dije en un comienzo, mis viejos, que cada día estaban ahí, por el hecho de estar. Mi hermano tal vez no me dio el apoyo que esperé me daría, porque estaba enojado, pero ya cada vez se le fue pasando y creo que en el fondo está tan orgulloso como yo de todo esto. También quiero dar las gracias a las personas nuevas que conocí en el camino, que llevan poquito tiempo en mi vida pero que son importantes para mí, mi cuñis Pirlo y la Dani Matus.

Y lógicamente, mi pololo, una personita tan especial, que me cambió la perspectiva de las cosas, de poder ver de colores lo que yo antes veía en blanco y negro, y quiero agradecerte mi Burrito lindo, por cada momento que me diste, por tus esfuerzos, por tus ayudas, por escucharme, por hacer parte tuya mis logros, por confiar en mi, por tener fe en que me la puedo, por retarme cuando fue necesario, por la ternura que me entregaste cada día, por ser mi compañero y tomarme la mano cada vez que yo la necesitaba. Y más terrenalmente, por levantarte muchas veces temprano, por aguantar mis enojos, por hacerme el almuerzo, por ir a buscarme sólo para saludarme, por muchas veces aguantar la lluvia y el viento, por darte vueltas y hacerme señas cuando subía a la micro, por amarme tanto y ser tan bueno conmigo, por aceptarme como soy.

Gracias, de verdad, a todos los que de una u otra forma apoyaron este proceso tan largo y complejo, y sobre todo a los que estuvieron hasta las últimas, y que aún lo están, cada día de mi vida. Lo que yo he logrado hoy es en parte gracias a todos ustedes, porque sin ustedes yo jamás hubiese podido.

Comparto la felicidad y tristeza (no sé por qué), de este momento, es fuerte la relación entre los dos sentimientos, pero creo que es de satisfacción, de lo que logré y siento que me merezco, porque me esforcé mucho para estar donde estoy hoy.

Felicidades para mi jajajaja

jueves, 23 de junio de 2011

martes, 10 de mayo de 2011

ser o no ser desechable

Hoy es fácil ser desechable, más fácil que antes, pienso yo, o en realidad siempre ha sido fácil... mmmm, nunca lo sabré. Lo que si sé es que las personas para mi no son desechables y que nada lo es, a fin de cuentas es tiempo, amor, espacio, compañía y un sin fin de otras características, que no viene al caso mencionar.
Más bien quiero decir lo triste y enojada que me siento, triste porque uno, aunque siempre se diga lo contrario, espera de las personas, y yo esperé de una persona en particular, de una persona que le entregué mucho, pero que ella simplemente me desechó...
En fin, no se qué creer, qué pasará, qué pensar, qué esperar... sólo se que esto me tiene triste.
Pero también estoy enojada, cuando las cosas son injustas me enojo, porque en la amistad vale la sinceridad, y yo siempre he sido sincera, de decir las cosas a la cara, sin "pelos en la lengua", y las personas no son sinceras, mi amiga (o ex amiga) no fue sincera...
No se si creer que sacó provecho durante el tiempo que fuimos amigas, no se si de verdad lo sintió así, no sé si es un lapsus que está viviendo... pero a fin de cuenta se que es doloroso.
Siento que nadie tiene el derecho de ignorar a nadie, nadie tiene el derecho de ser indiferente, eso es uno de los peores daños psicológicos que pueden existir, y si necesitan ignorar, que por lo menos sean honestos y explíquen que ignorarán, pero de pronto, que todo cambie de a nada, lo encuentro extraño.
Nadie es igual a nadie, a fin de cuentas, pero hay personas de las que uno sabe que no debe esperar nada, que están ahí en el momento, y que es muy lindo... pero hay otras, esas verdaderas amigas, que uno siente que traspasarán un sólo momento.
Lamentablemente para ella, yo era de esas personas que están ahí por el momento...

domingo, 17 de abril de 2011

... Gorda...

Hoy vi una película de esas películas que uno puede pensar que son malísimas, con pésimo guión, etc. La verdad es que la vi sin expectativas de nada (hice un esfuerzo porque mi pololo es amante de los perritos, y la vi :))... pero a decir verdad me robó el corazón...
La peli se llama "Marley and me" ( trailer : http://www.traileraddict.com/trailer/marley-me/trailer)
y trata de un perrito, bueno y de una pareja de casados y bla bla...
El punto es que finalmente el perrito muere. Para qué decir lo mucho que lloramos con mi hermana... pero después conversamos mucho, sobre los animales, que muchas veces son parte de la familia, nos demuestran amor, nos acompañan, etc., y muchas personas no toman el peso real de lo que significa un animal, considerándolos seres inferiores a los seres humanos, pero nosotros no lo vemos así.
Como saben, tengo a mi gata "Gorda" (nombre que se puede leer literalmente, haciendo referencia a su estado físico), y la verdad es que después de ver la peli, me dió más emoción el hecho de pensar todo lo que hemos vivido juntas.
La Gorda ya es parte de nuestra familia, es parte de lo cotidiano. Cada mañana tiene sus rutinas, nos despierta, ella despierta con hambre (igual que toda mi familia), tiene sus lugares favoritos en la casa: en las mañanas son nuestras piezas, mira por las ventanas, se acuesta en las camas, el sillón del segundo piso, después de almuerzo sale a dar un paseo, vuelve a recostarse con quien esté. Va a buscar a mi mami cuando llega del trabajo, se acuesta con ella a ver televisión. Cuando alguien más llega también lo acompaña. Más tarde se siente sobre la televisión, cuando todos tomamos once, como si nos cuidara. Acompaña a bordar a mi mamá, se sienta al lado de mi papá (porque sabe que si lo hace le tocará algo rico para comer). Cuando llega la noche, da su último paseo, entra y se acuesta sobre el refrigerador.
Muchas veces a cambiado esta rutina, cuando uno está triste, corre a hacer "patitas" y se recuesta al lado, como cuidando. A veces, con los amigos que vienen, va de pura curiosa que es, a sentarse al lado, le gusta estar acompañada. Da besitos de buenos días y de buenas noches.
La gorda llegó desde que tenía un mes a la casa, y ya lleva 6 años con nosotros, y si es verdad eso de que la vida gatuna es de cuatro años, entonces ya tiene 24, es toda una joven linda.
Pasó desde ser una pequeñita juguetona que hacía pipí en todos lados, rasguñaba mucho y rompía los sillones (aún lo hace, con el pesar de mi mami), hasta una gata grande, que gusta de esconderse en cajas diminutas, sentarse sobre el motor del auto cuando llega mi papá y aún está calentito y comer pescado.
Nosotros la amamos, y aunque esto parezca una composición digna de un niño de octavo básico, es lo que quería expresar, que amo mucho a mi Gordius, Gordivia, Reini, Gordingonga. Me hace feliz y es una forma de agradecer lo que me ha dado en estos años. Aunque mejor se lo podría agradecer con su comida favorita, lo apreciaría más.