sábado, 30 de mayo de 2009

Con suerte!!


En todos estos días de arduo estudio, me pasó algo amorfo:

Para variar iba tarde a la U, ya que no puedo comprender cómo me demoro tanto en estar lista para salir de mi casa, pero en fin... ese día se había muerto una cañería cerca de mi casa, y no teníamos agua, pero con mucha suerte llegó, lo malo es que llegó cuando yo ya estaba atrasada. Salí igual, a eso de las 10 y media y mi clase era a las 10... sí, si se que es irresponsable y bla bla, pero bueno ese no es el punto jeje :S.
Salgo de mi casa, voy caminando y pienso en llamar a alguna de mis compañeras para que le cuenten al profe mi problema y así no sea tan terrible todo esto.
llamé a la Kata: "kata fuiste a clases?" no sé porqué, pero la inercia de la vida me hizo preguntarle antes, si es que ella había ido a clases, en vez de decir de inmediato que le dijera al profesor que yo iba tarde; considerando que me quedaban 200 pesos en el celular. Pero le pregunté si ella fue a clases, ella me contestó: "no, me quedé dormida", "a ya, Chao".
Luego llamé a la Coni, confiando en que ella es un ser que nunca falta a clases, "Coni, fuiste a clases?" esta vez mi pregunta es con un énfasis voluntario, ya que si mi experiencia anterior me decía que Kata no había asistido, entonces ahora yo podía esperar dos tipos de respuestas, a: que Coni no va a clases, b: que Coni si va a clases. Manteniendo un supuesto de esperanza, con respecto a mi objetivo principal: decirle al profesor mi motivo de tardanza. En fin, llamé a la Coni y ella me responde: "no, porqué?", "no, por nada", corté rápidamente, mi finalidad no era conversar, ya lo hablamos, por cuestiones de presupuesto celularis (si, término inventado).
Entre mi rapidez y mi calor con la caminata de prácticamente un kilómetro para tomar la micro, cabe destacar toda mi ropa, debido al frío inmenso en mi bella ciudad (Thno-Conce), el calor se hacía más insoportable, pero el dolor en la cara, por el frío, impedía que mi sentido común permitiera un desabrigo versus un resfrío gratuito...
Como decía, entre mi rapidez y mi calor con la caminata, llamé a Magy, pero esta vez iba con una inseguridad mayor, ya que ella es como yo je je, no gusta mucho del "parloteo" de los profesores, pero esta vez podía tambalear en esa inseguridad, ya que esta clase es de "hacer" y es entretenidisima, y el profe es sumamente agradable y simpático, entonces algo en mi mente decía que ella sí podría tener la intensión. "Aló, Magy, fuiste a clases?", "no, no hice ni el esfuerzo de levantarme", "ja ja Chao", me pareció gracioso, porque era la que mi mente tenía más confianza, de que por lo menos ella fuera atrazada al igual que yo, pero fue peor.
Finalmente, pensé en llamar a la Clau, pero recordé que ella el día anterior había dicho que no iría, ya que tendríamos certámen de Anato (el peor ramo del universo).
En fin, llegué a la universidad, me dio demasiada verguenza entrar a clases a las 11, ya iba con una hora de retrazo. Decidí quedarme en una banca fuera de la sala estudiando y así esperar al resto de mis compañeras para ir al certamen de anato, ya que, para variar, no tenía idea en dónde sería.
El certamen era a la 1 pm y ya eran las 12 y media, cuando yo había sacado mi celular para ver la hora, porque consideraba que ya llevaba harto rato estudiando y respasando la materia que me sabía, quizás no tan bien como para el certamen anterior, pero si bien como para pasar. Me asombro de la hora, ya que la clase termina a las 12 y aun no veía a mis compañeras.
De pronto pasa mi Profe, el buena onda, el Profe del ramo al que no asistí, "tan matea" dijo mi profesor al verme con mil papeles y dibujos anatómicos, "jaja" y pasó y recapacité y dije: "Profe, venga" y lo alcancé, "Profe, no llegué a su clase porque en mi casa se cortó el agua, pero llegó y me demoré, me dio verguenza entrar porque había llegado una hora tarde", "pero para qué se preocupa, si no vino nadie a clases", "cómo nadie", "nadie", "pero cómo, ¿usted había mandado un mail?", "no, es que llegó una alumna y me contó que tenían certamen de anatomía". El profesor se fue...

En ese momento pensé en nada, me fui al certamen, por inercia caminé hasta anatomía, supuse que el certamen sería ahí, ya que el ramo se llama "anatomía" lógicamente estarían ahí todas... llegué y me preguntaron qué onda las clases y repetí todo de nuevo.

Es que después de unos días, pensé que fue una falta de respeto de todo el curso, no haber ido a clases, pienso en escribirle una carta de disculpas al profesor, nadie pensó que nadie iría, entonces este mal entendido, pseudodivertido, se convirtió en una tristeza para mi, ya que como las clases no son escritas o de lectura, son clases de realizar cosas con nuestras manos, el profesor pudo haber sentido que sus clases son más fomes que las demás, pero no se trata de eso, se trata de que esos ramos como Anatomía que requieren que seamos libros abiertos, no nos permiten disfrutar de los ramos que si valen la pena y mucho más cuando un profesor es buena persona y nos enseña cosas que realmente si nos servirán para todos los días de nuestras vidas.

viernes, 22 de mayo de 2009

domingo, 3 de mayo de 2009

malinterpretando a Dalí y reconstruyendo un cuadro

Sí, ya sé que es uno de los más conocidos cuadros de Dalí, pero es que representa tan bien el sentido de la espera... también comprendo que se llama "la persistencia de la memoria", pero es que, a modo personal lo encuentro una imagen perfecta para el reconomiento popular de que las horas y los relojes no valen nada. Que se derriten esperando en el vacío de un "algo", yo pienso que son más relojes de una espera infinita, sobre todo en la soledad.
Y es que muchas veces las personas no conocen la magia de esperar en la nada que nada pase, que en este mundo que gira más rápido que nunca el tiempo se hace nada y todo, pero en mi mundo, sencillamente no tiene importancia...
Dije todo lo anterior para explicar algo que me pasó. Tenía una amiga, Clau, y nos distanciamos por un tiempo, un largo tiempo o un ¿largo tiempo?, no lo sé, un tiempo derretido y si es así el cariño se estanca, se ahoga, pero no muere. Y es que en un momento, en que mi propio tiempo pasa más inestable que nunca, en que las horas son segundos o los segundos son días, entonces de pronto, cuando muchas cosas se volvían inertes, aparece ella, con un dibujo, con un dibujo de colores, con un dibujo derretidor de tristezas, con el maravilloso dibujo que me hace ver y nuevamente entender que el tiempo es la más estúpida creación del universo, de los humanos que se rigen como exclavos, pero que para los lazos, las amistades, no existe el vil tiempo. Al no existir, entonces no hay nada que recuperar, ya que todo está en el espacio.
Sólo hay mucho que hablar, recuperar abrazos y tal vez llanto, pero por sobre todo
sonrisas y vuelos juntas


gracias...